El hurto y el robo son dos de los delitos más comunes en España. Aunque ambos son delitos y se juzgan por la vía penal, existen diferencias entre ambos que es importante conocer.

Del articulado del Código Penal podemos deducir las diferencias entre hurto y robo.

El delito de hurto viene describo en el artículo 234: “'l que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño será castigado, como reo de hurto, con la pena de prisión de seis a dieciocho meses si la cuantía de lo sustraído excediese de 400 euros"

Por otro lado, el delito de robo lo encontramos definido en el artículo 237: "Son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder o abandonar el lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas, sea al cometer el delito, para proteger la huida, o sobre los que acudiesen en auxilio de la víctima o que le persiguieren"

De la lectura de ambos se desprende por tanto que la principal diferencia es si ha existido o no violencia o intimidación a la hora de perpetrar el delito. Obviamente, en el caso de delito de robo, en el que se considera que sí la ha habido, las penas serán mayores puesto que se considera de mayor gravedad.

Además de encuadrar correctamente el tipo de delito, a la hora de solicitar las penas el Código Penal establece una serie de agravantes que pueden prolongar estas. Por ejemplo se considera un agravante cuando el robo se ha cometido en una vivienda habitada o en un edificio o local abiertos al público. En este caso concreto por ejemplo la pena puede ser de prisión y oscilará entre los dos y los cinco años.

Si se ha visto involucrado en algún delito de hurto o robo, es importante que busque cuanto antes el asesoramiento legal que necesita. Nuestros abogados de Madrid le prestarán toda la ayuda para la defensa de su caso. No dude en llamarnos para solicitar más información.

En Bufete Velázquez encontrará abogados penalistas especializados en el asesoramiento legal y defensa ante todo tipo de delitos, como los delitos contra la salud pública.

Se considera delitos contra la salud pública aquellos encuadrados en alguna de las tipologías señaladas en el Código Penal. Son aquellos delitos relacionados con el comercio y los delitos que guardan relación con drogas, sustancias estupefacientes o psicotrópicas.

Delitos relacionados con el comercio

Serán a aquellos relacionados con la elaboración, venta, suministro o comercio de sustancias que se consideren nocivas así como aquellos productos químicos susceptibles de causar daños graves a las personas.

Aún a pensar de contar con autorización para su elaboración o venta, si esta no se lleva a cabo cumpliendo la normativa legal vigente también conllevará una condena con sus correspondientes penas.

Las penas para el delito de comercio son:

Para los casos de venta, elaboración, etc. una pena de prisión que oscilará entre los seis meses y los tres años de prisión.

Cuando el condenado contase con la autorización pero no lo llevase a cabo cumpliendo con la normativa vigente, se enfrentará a una pena de prisión de seis meses a tres años y una multa de seis a doce meses. Además, se enfrentará a una inhabilitación especial para ejercer su profesión o para trabajar en el sector por un tiempo que pueden oscilar entre los seis y los doce meses.

Dentro de este tipo de delito también se incluirían la fabricación, importación/exportación, suministro, comercialización y almacenamiento de medicamentos para uso humano o en animales sin la correspondiente autorización o bien para sustancias caducadas o en mal estado.

Para estos supuestos la pena oscilaría entre los seis meses y tres años de prisión, una multa de seis a doce meses y una inhabilitación especial de seis meses a tres años.

Otros delitos que se incluyen:

  • La imitación, simulación o alteración de un alimento, que además se considerará como un agravante, lo que implicará penas más elevadas.
  • Alimentos: producción, adulteración o comercialización de cualquier alimento que pueda suponer un riesgo para la salud del consumidor.
  • En estos casos la pena de prisión oscila entre uno y cuatro años de prisión, más una multa de seis a doce meses y una inhabilitación especial.
  • Adulteración o envenenamiento de aguas o cualquier otro tipo de alimentos de consumo humano con sustancias infecciosas o dañinas que puedan dañar gravemente la salud. En estos casos las penas de prisión oscilan entre los dos y los seis años de prisión.

¿Necesita asesoramiento legal? Nuestros abogados penalistas de Madrid le ayudarán en su defensa legal. Años de experiencia nos avalan. No dude en contactarnos.

El delito de lesiones es aquel definido en el Código Penal como aquel en el que “atenta contra la integridad física o mental de una persona provocándole un daño”

La dureza de la pena que se imponga dependerá de la gravedad del daño que se hubiera producido.

A raíz de la modificación del Código Penal de 2015 se introdujeron una serie de cambios que afectaban a este tipo de delito quedando de tal forma:

La legislación español realiza una diferenciación entre las lesiones, de tal forma que encontraremos:

  • Lesiones leves, que serán aquellas que si bien requieren solo de una primera asistencia facultativa, sin requerir posteriormente más tratamiento.

Las penas para este tipo de lesiones pueden ser de multa de uno a tres meses. En el caso de no existir lesiones, la pena de multa será de entre uno y dos meses.

Para iniciar un proceso judicial por un delito de lesiones leves, la víctima debe presentar denuncia en el organismo correspondiente.

  • Lesiones más graves, que son aquellas que requerirán de un tratamiento médico o quirúrgico. Puesto que se trata de lesiones más graves, las penas se endurecen para estos casos, que pueden llegar a ser incluso de prisión, de tres meses a tres años, o bien una multa que oscilará entre los seis y los doce meses.

Todas las penas interpuestas a consecuencia de un delito de lesiones pueden incrementarse si se considera que ha concurrido alguno de los agravantes señalados por la legislación, en concreto:

  • Que se haya usado armas, instrumentos, objetos, métodos etc. peligrosos para la vida o la salud de la víctima
  • Que haya habido alevosía o ensañamiento
  • Si la víctima era menor de 12 años o una persona especialmente vulnerable.
  • Cuando hubiera existida o existía una relación de afectividad entre el agresor y la víctima.

En los casos más graves las penas de prisión pueden incrementarse incluso hasta los doce años de prisión.

Verse involucrado en un delito de lesiones entraña cierta gravedad. Si necesita asesoramiento legal experto, contacte con nosotros para poder tener acceso a abogados penalistas en Madrid con años de experiencia que podrán ayudarle con su caso.

 

En muchas ocasiones es difícil distinguir entre los conceptos de violencia doméstica y violencia de género. Desde Bufete Velázquez, despacho de abogados de Madrid, le explicamos las diferencias.

La violencia dentro del seno familiar es un tema especialmente grave y delicado. Esta conducta puede llevarse a cabo bien hacia el otro miembro de la pareja, o bien hacia los hijos que convivan con ellos.
La legislación española recoge dos figuras que a menudo suelen confundirse entre sí: se trata de la violencia doméstica y la de género. A continuación explicamos cuáles son las diferencias entre una y otra.

Diferencias entre violencia doméstica y de género

Es el Código Penal español el que tras su modificación más reciente (en el año 2015) introdujo la violencia por razones de género como agravante en su artículo 22.4. De esta forma, quien comete un delito valiéndose del género de la víctima como razón para discriminarla o abusar de ella estará sometido a una pena mayor. En este sentido se debe tener en cuenta también la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Sin embargo, la violencia doméstica engloba un concepto más amplio que el de género. Tal como indica el artículo 173.2 del Código Penal, este tipo de actos son susceptibles de cometerse no sólo sobre el cónyuge del agresor, sino también
<< sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente, o sobre persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar (...). >>

De todo esto podemos concluir que si bien ambos conceptos tienen una base común se diferencian en su ámbito de aplicación, que en el caso de la violencia doméstica es mayor y ofrece cobertura a otros miembros de la familia que convivan con el agresor.
Para más información le recordamos que puede ponerse en contacto con nuestro Despacho de abogados de Madrid en cualquier momento que desee. Como abogados expertos en Derecho de Familia le asesoraremos de forma pormenorizada en esta y otras cuestiones.

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