Los delitos de injurias y calumnias se confunden a menudo. Se trata de dos términos de uso habitual en medios de comunicación que no significan lo mismo, por lo que, desde nuestro despacho de abogados de Madrid, consideramos útil explicar sus diferencias.

Ambas, tanto la injuria como la calumnia, se consideran delitos contra el honor, y como tal, se hayan recogidos en el Código Penal.

El honor es un derecho que la Constitución Española reconoce expresamente:

"Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen".

La calumnia es la imputación por parte de una persona hacia otra de la comisión de un delito, aún a sabiendas de que esto no es cierto.

Si una persona acusa a otra por ejemplo de haber robado un objeto, sabiendo que esto es incierto, estaríamos ante un delito de calumnia.

Las consecuencias penales para quién sea condenado por este delito pueden rondar la pena de prisión de seis meses a dos años o bien una multa de seis a doce meses. Dicha multa podrá incrementarse de doce a veinticuatro meses si esta calumnia se ha realizado con publicidad.

La injuria supone que una persona actúa o expresa algo que lesiona la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su estimación. Por ejemplo, si una persona insulta gravemente a otra estaríamos ante un delito de injurias.

Para que la acción sea considerada un delito, los tribunales consideran que se ha de tratar de un insulto considerado grave por el conjunto de la sociedad. No valdría por tanto cualquier insulto o frase que pudiera ofender a la persona pero que no entrañase la gravedad requerida.

Las penas para los delitos de injurias oscilarán entre los tres a siete meses de multa o bien de los seis a los catorce si las injurias se han vertido con publicidad.

Si siente que su derecho al honor se está violando o bien se siente gravemente insultado por una o varias personas, tiene derecho a defenderse legalmente. Contacte con nuestros abogados penalistas de Madrid para recibir asesoramiento inmediato y le explicaremos de qué forma puede actuar.

Al finalizar un juicio, una de las cuestiones a dirimir es de qué forma se reparten todas las costas del proceso y a quién le corresponde satisfacerlas.

¿En qué consisten las costas?

Las costas totales están formadas por varios conceptos diferenciados:

  • Reintegro del papel sellado empleado en el proceso.
  • Pago de derechos de Arancel
  • Honorarios devengados por los abogados y los peritos.
  • Indemnizaciones para los testigos que las hubieran reclamado y demás gastos producidos por la instrucción de la causa.

De forma genérica, las costas suelen ser asumidas por la parte que ha perdido en el juicio.

Una vez hechas las tasas y el cálculo de las costas, se comunicará al Ministerio Fiscal y a la parte que haya sido condenada al pago por si tuvieran que hacer alguna manifestación, para lo que tendrá el plazo de tres días.

Transcurrido este plazo y sin que haya habido algún tipo de impugnación, se seguirá con el proceso, conforme a lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En aquellos casos en que el obligado al pago sea beneficiario de Asistencia Jurídica Gratuita estará exento de asumir dichas costas.

Recuerde que nuestros abogados penalistas de Madrid cuentan con la experiencia suficiente para asumir su defensa legal en cualquier procedimiento penal en el que esté inmerso.

Estamos capacitados para representarle en procesos judiciales relacionados con diversos delitos: delitos de robo y hurto, delitos de lesiones, violencia de género y doméstica

Nuestro objetivo es la defensa de los derechos de nuestros clientes y conseguir los mejores acuerdos posibles. No dude en llamarnos para concertar cita y recibir asesoramiento legal inmediato.

El delito de estafa es, desafortunadamente, uno de los delitos más comunes en España. Tanto empresas como particulares pueden ser víctimas de este tipo de actos. De igual forma, la estafa puede ser cometida tanto por personas físicas como jurídicas.

Ejemplos de estafas son por ejemplo aquellos en los que una empresa ofrece un producto o servicio que luego no realiza o entrega, o que entregue algo que no se corresponde con lo ofertado.

El delito de estafa viene tipificado en el Código Penal, y más concretamente en su artículo 248:

“Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.”

También se consideran reos de estafa:

Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.

Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo.

Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

Cuando sospechamos que hemos sido víctimas de una estafa o alguien cercano a nosotros, es preciso buscar asesoramiento legal especializado. Para este tipo de casos un abogado penalista es la mejor opción, ya que conoce el proceder ante este tipo de actuaciones con el objetivo de proteger los derechos e intereses de su cliente.

Desde nuestro despacho de Madrid le proporcionaremos asistencia legal a través de un abogado penalista experto que podrá ayudarle de forma personalizada y eficaz sobre su caso.

Contacte ahora con nosotros si necesita asesoramiento inmediato.

El delito de lesiones queda definido en el Código Penal, en el que se especifica que:

'El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.

Como se deduce por tanto de esta definición, se realiza una distinción del tipo de lesión, dependiendo de si la misma requerirá posteriormente un tratamiento médico, lo que presupone que la lesión es de cierta gravedad.

Cuando la lesión no ha requerido posterior tratamiento médico, aunque sigue considerándose un delito, conlleva una pena menor, que será de multa de entre uno a tres meses.

Si este maltrato no ha causado ningún tipo de lesión, la pena oscilará entre el uno y los dos meses.

El Código Penal a su vez define una serie de circunstancias que, en caso de concurrir en la comisión del delito, agravarán las penas interpuestas por este. Se trata de una serie de agravantes que son:

  • Cuando, durante la agresión, se hubieran utilizado armas, objetos y una forma de llevarla a cabo que se consideran peligrosas para la vida o la salud física o psíquica de la víctima de la lesión.
  • Si hubiera existido ensañamiento o alevosía.
  • Si la víctima fuera un menor de 12 años o bien una persona con discapacidad y por tanto necesitada de una especial protección.
  • Si la víctima es una persona especialmente vulnerable que convive con el autor de la agresión.
  • Si la víctima es o hubiera sido esposa o pareja sentimental del autor de la agresión.
  • En el caso de que la víctima fuera su pareja o expareja además se aplicará un agravante por cuestión de género.

Si hemos sido víctimas de una agresión cuyo resultado es una lesión lo primero que debemos hacer es buscar asistencia médica inmediata para ser tratados de la misma y para obtener un informe médico acerca de las lesiones sufridas.

También es aconsejable buscar la ayuda especializada de un abogado.

Nuestros abogados de Madrid le ayudarán a tomar las medidas legales oportunas para proteger y ejercitar sus derechos ante la Justicia.

Contacte ya con nosotros, y solicite la asistencia legal de un abogado en Madrid especializado en delitos de lesiones.

 

En los últimos años, tras la crisis económica, ha habido un aumento alarmante de los casos de ocupación ilegal de viviendas, es decir, la entrada de una o varias personas en una propiedad que no les pertenece, y sin el consentimiento de sus legítimos dueños, con el fin de habitarla.

Este tipo de ocupación se denomina usurpación y se encuentra regulada en el Código Penal, más concretamente en su artículo 245 que la define como:

Al que con violencia o intimidación en las personas ocupare una cosa inmueble o usurpare un derecho real inmobiliario de pertenencia ajena, se le impondrá, además de las penas en que incurriere por las violencias ejercidas, la pena de prisión de uno a dos años, que se fijará teniendo en cuenta la utilidad obtenida y el daño causado.

 El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses.

La forma en que se ha producido la ocupación es importante ya que, en caso de haber mediado violencia, las penas impuestas serán mayores que en los casos en los que la ocupación haya sido pacífica.

¿Qué hacer si han ocupado mi vivienda?

Debe tener presente que la Policía solo podrá intervenir si la ocupación se está produciendo en su presencia, algo bastante difícil a no ser que sean por ejemplo los propios vecinos o usted mismo quiénes alerten en el momento de estar produciéndose sobre el  intento de ocupación.

En la mayoría de los casos, para cuando el propietario/s se da cuenta, la ocupación ya se ha hecho efectiva.

En estos casos se deberá conseguir una orden judicial para que se proceda al desalojo del inmueble.

Para obtener dicha orden deberemos cursar la correspondiente demanda y esperar a la celebración del juicio en el que se dice sentencia

Sabemos que la espera puede resultarle incómoda, pero es la vía legal que le ofrecerá todas las garantías para que pueda ejercitar sus derechos y hacer valer estos.

Nuestros abogados penalistas le ayudarán con su caso, en el caso de ser víctima de una ocupación ilegal. Estudiaremos su caso de forma personalizada para ofrecerle la mejor defensa legal y conseguir que el proceso sea lo más rápido y menos oneroso para usted.

No dude en contactar con nuestros abogados de Madrid para solicitar asesoramiento legal inmediato.

El hurto y el robo son dos de los delitos más comunes en España. Aunque ambos son delitos y se juzgan por la vía penal, existen diferencias entre ambos que es importante conocer.

Del articulado del Código Penal podemos deducir las diferencias entre hurto y robo.

El delito de hurto viene describo en el artículo 234: “'l que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño será castigado, como reo de hurto, con la pena de prisión de seis a dieciocho meses si la cuantía de lo sustraído excediese de 400 euros"

Por otro lado, el delito de robo lo encontramos definido en el artículo 237: "Son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder o abandonar el lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas, sea al cometer el delito, para proteger la huida, o sobre los que acudiesen en auxilio de la víctima o que le persiguieren"

De la lectura de ambos se desprende por tanto que la principal diferencia es si ha existido o no violencia o intimidación a la hora de perpetrar el delito. Obviamente, en el caso de delito de robo, en el que se considera que sí la ha habido, las penas serán mayores puesto que se considera de mayor gravedad.

Además de encuadrar correctamente el tipo de delito, a la hora de solicitar las penas el Código Penal establece una serie de agravantes que pueden prolongar estas. Por ejemplo se considera un agravante cuando el robo se ha cometido en una vivienda habitada o en un edificio o local abiertos al público. En este caso concreto por ejemplo la pena puede ser de prisión y oscilará entre los dos y los cinco años.

Si se ha visto involucrado en algún delito de hurto o robo, es importante que busque cuanto antes el asesoramiento legal que necesita. Nuestros abogados de Madrid le prestarán toda la ayuda para la defensa de su caso. No dude en llamarnos para solicitar más información.

En la actualidad es muy habitual escuchar los términos “demanda”, “denuncia” y “querella” siendo habitual confundir los tres cuando no se es especialista en derecho. Nuestros clientes nos preguntan a menudo acerca de las diferencias entre

Desde nuestro despacho de abogados de Madrid le explicamos las diferencias entre los tres.

Tanto la denuncia como la querella forman parte de la vía penal, aunque tienen sus diferencias.

Denuncia

Se interpone siempre ante la policía. Para hacerlo no es necesario conocer el nombre del denunciado, es decir, contra quién se dirige la denuncia. Por ejemplo las denuncias se presenten cuando hemos sufrido un robo o hemos sido víctimas de un acto delictivo, en el que en muchas ocasiones no conocemos la identidad del autor. A partir de nuestra denuncia se iniciarán las correspondientes actuaciones policiales, que podrán dar como resultado o no un proceso judicial. En el segundo caso el denunciante no formará parte de dicho proceso aunque sí se le informará del resultado del mismo.

Querella

La querella se presenta contra una persona que sí tenemos identificada. Por ejemplo cuando creemos ser víctimas de delitos contra el honor. En estos casos sí habrá un procedimiento judicial en el que además el querellante será parte del mismo.

Demanda

Se trata de aquella actuación que se lleva a cabo por la vía Civil, diferenciándose así de las otras dos (denuncia y querella).

En las demandas es necesario que se conozca el nombre de ambas partes, tanto el demandante como el demandado, por tanto, no pueden ser de naturaleza anónima.

Si cree que sus derechos han sido violados, no dude en contactar con nuestro bufete de abogados de Madrid para solicitar asesoramiento legal acerca de la mejor forma de proceder en la defensa de sus intereses.

En nuestro despacho encontrará abogados con años de experiencia a sus espaldas que podrán ayudarle en cualquier asunto de índole legal, de forma eficaz y personalizada.

El delito de acoso es un nuevo delito introducido a partir de la reforma del Código Penal, en vigor desde el 1 de julio de 2015.

En dicho código el delito de acoso, también denominado en ocasiones “delito de stalking” se encuadra dentro de los delitos contra la libertad, concretamente el Capítulo dedicado a las coacciones.

El motivo para introducir este nuevo tipo de delito era el de dar respuesta a conductas que si bien no podían llegar a considerarse como coacciones o amenazas si que menoscababan gravemente la libertad y sensación de seguridad de la víctima.

Con la inclusión de este nuevo tipo de delito se persigue proteger la libertad de obrar libremente.

¿Qué conductas pueden considerarse como acoso?

El Código Penal establece qué tipo de conductas pueden considerarse como constitutivas de un delito de acoso:

El que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.

2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.

3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella (EJEMPLO: casos en que el sujeto activo publica un anuncio en Internet ofreciendo algún servicio que provoca que la víctima reciba múltiples llamadas.)

4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.

¿Qué penas conlleva el delito de acoso?

Quién sea culpado de delito de acos se enfrentará a una pena de 3 meses a 2 años de prisión o una multa de 6 a 24 meses. Se impondrá o bien la pena de prisión o bien la de multa, en ningún caso ambas.

En los casos en que la víctima sea especialmente vulnerable por su edad, por razones de salud o situación personal, la pena será la de prisión de 6 meses a 2 años.

Si la víctima fuera su cónyuge o pareja sentimental presente o pasada, ascendiente, descendiente o hermanos, la pena correspondiente será de prisión de 1 a 2 años o bien trabajos en beneficio de la comunidad de 60 a 120 días hábiles.

Para que el delito de acoso sea perseguido, el afectado deberá interponer la correspondiente denuncia.

En los casos en que la víctima sea cónyuge, pareja sentimental pasada o presente, ascendientes o descendientes y hermanos no será necesaria la denuncia previa.

Si cree que está siendo víctima de un delito de acoso, contacte ya con un abogado en Madrid que le pueda asesorar para acabar con esta situación.

 

En la actualidad es frecuente la existencia de una situación en la que, desgraciadamente, el principal perjudicado es el niño. Se trata de un fenómeno que tiene repercusión desde el punto de vista legal, psicológico y social del niño, por lo que hace falta un enfoque múltiple para entenderlo. Se conoce a este fenónemos como…

¿Qué tipos de delitos existen? Existen delitos contra la vida, contra el honor, contra la libertad y la integridad sexual, contra la tolerancia, contra la intimidad, contra la propiedad y el patrimonio, contra las comunicaciones, contra la salud pública, contra el medio ambiente, contra la seguridad pública, contra el orden de las familias, contra el…

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