En los últimos años se han dado a conocer numerosos casos donde supuestos profesionales ejercen su profesión sin que tengan la cualificación suficiente. Es lo que legalmente se conoce como intrusismo profesional. Si quiere conocer más detalles le invitamos a que lea este artículo.

El Código Penal, en su nueva redacción del año 2015, recoge este delito de la siguiente forma (artículo 403):

El que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de doce a veinticuatro meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.

Esta es la pena base que se aplicaría si una persona realice estos actos. No obstante las penas serían mayores si se dan determinadas circunstancias. Es lo que en Derecho se conoce como un delito agravado. Las circunstancias a las que nos referimos son las siguientes:

Si el culpable, además de lo anterior, se atribuyese públicamente la cualidad de profesional amparada por el título referido.

Si el culpable ejerciere los actos a los que se refiere el apartado anterior en un local o establecimiento abierto al público en el que se anunciare la prestación de servicios propios de aquella profesión.

A menudo podemos ver casos de intrusismo profesional en curanderos o terapeutas alternativos que se hacen pasan oficialmente por médicos, por ejemplo. La profesión sanitaria presenta muchos casos de intrusismo, aunque lógicamente también se da en otros sectores. Por eso, ante la duda, no debemos titubear a la hora de pedirle referencias al profesional y de consultar a un abogado si lo creemos conveniente.

Si se ha visto perjudicado por un falso profesional y desea reclamar solo tiene que ponerse en contacto con nuestro equipo y estudiaremos su caso.

El delito de lesiones es aquel definido en el Código Penal como aquel en el que “atenta contra la integridad física o mental de una persona provocándole un daño”

La dureza de la pena que se imponga dependerá de la gravedad del daño que se hubiera producido.

A raíz de la modificación del Código Penal de 2015 se introdujeron una serie de cambios que afectaban a este tipo de delito quedando de tal forma:

La legislación español realiza una diferenciación entre las lesiones, de tal forma que encontraremos:

  • Lesiones leves, que serán aquellas que si bien requieren solo de una primera asistencia facultativa, sin requerir posteriormente más tratamiento.

Las penas para este tipo de lesiones pueden ser de multa de uno a tres meses. En el caso de no existir lesiones, la pena de multa será de entre uno y dos meses.

Para iniciar un proceso judicial por un delito de lesiones leves, la víctima debe presentar denuncia en el organismo correspondiente.

  • Lesiones más graves, que son aquellas que requerirán de un tratamiento médico o quirúrgico. Puesto que se trata de lesiones más graves, las penas se endurecen para estos casos, que pueden llegar a ser incluso de prisión, de tres meses a tres años, o bien una multa que oscilará entre los seis y los doce meses.

Todas las penas interpuestas a consecuencia de un delito de lesiones pueden incrementarse si se considera que ha concurrido alguno de los agravantes señalados por la legislación, en concreto:

  • Que se haya usado armas, instrumentos, objetos, métodos etc. peligrosos para la vida o la salud de la víctima
  • Que haya habido alevosía o ensañamiento
  • Si la víctima era menor de 12 años o una persona especialmente vulnerable.
  • Cuando hubiera existida o existía una relación de afectividad entre el agresor y la víctima.

En los casos más graves las penas de prisión pueden incrementarse incluso hasta los doce años de prisión.

Verse involucrado en un delito de lesiones entraña cierta gravedad. Si necesita asesoramiento legal experto, contacte con nosotros para poder tener acceso a abogados penalistas en Madrid con años de experiencia que podrán ayudarle con su caso.

 

El delito de acoso es un nuevo delito introducido a partir de la reforma del Código Penal, en vigor desde el 1 de julio de 2015.

En dicho código el delito de acoso, también denominado en ocasiones “delito de stalking” se encuadra dentro de los delitos contra la libertad, concretamente el Capítulo dedicado a las coacciones.

El motivo para introducir este nuevo tipo de delito era el de dar respuesta a conductas que si bien no podían llegar a considerarse como coacciones o amenazas si que menoscababan gravemente la libertad y sensación de seguridad de la víctima.

Con la inclusión de este nuevo tipo de delito se persigue proteger la libertad de obrar libremente.

¿Qué conductas pueden considerarse como acoso?

El Código Penal establece qué tipo de conductas pueden considerarse como constitutivas de un delito de acoso:

El que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.

2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.

3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella (EJEMPLO: casos en que el sujeto activo publica un anuncio en Internet ofreciendo algún servicio que provoca que la víctima reciba múltiples llamadas.)

4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.

¿Qué penas conlleva el delito de acoso?

Quién sea culpado de delito de acos se enfrentará a una pena de 3 meses a 2 años de prisión o una multa de 6 a 24 meses. Se impondrá o bien la pena de prisión o bien la de multa, en ningún caso ambas.

En los casos en que la víctima sea especialmente vulnerable por su edad, por razones de salud o situación personal, la pena será la de prisión de 6 meses a 2 años.

Si la víctima fuera su cónyuge o pareja sentimental presente o pasada, ascendiente, descendiente o hermanos, la pena correspondiente será de prisión de 1 a 2 años o bien trabajos en beneficio de la comunidad de 60 a 120 días hábiles.

Para que el delito de acoso sea perseguido, el afectado deberá interponer la correspondiente denuncia.

En los casos en que la víctima sea cónyuge, pareja sentimental pasada o presente, ascendientes o descendientes y hermanos no será necesaria la denuncia previa.

Si cree que está siendo víctima de un delito de acoso, contacte ya con un abogado en Madrid que le pueda asesorar para acabar con esta situación.

 

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